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Contaminación

Fosfatos o la paradoja de cómo los detergentes ensucian el agua

Fosfatos

Cuesta trabajo pensar que una simple, y en apariencia inocente, espuma pueda acabar produciendo graves daños al medio ambiente. Sin embargo, la sentencia final de los productos de limpieza contenedores de fosfatos así lo afirma.

Usamos detergentes en nuestro hogar y en las industrias sin reparar en que llevan incorporados fosfatos o no son biodegradables, contaminando el agua y favoreciendo la proliferación de algas.

Detergentes con y sin fosfatos

Para poder analizar mejor la cuestión, lo ideal es partir de una clasificación que nos ayude a ubicarnos. Por un lado se encuentran los detergentes no iónicos, los aniónicos y los catiónicos, que tienen que ver con la carga de polaridad. Por otro lado se encuentran los detergentes con fosfatos y los tensioactivos, como pueda ser el clásico jabón.

Así, podemos hablar de los siguientes tipos de detergentes:

Detergentes aniónicos. Son los detergentes que no contienen jabón más comunes, con un pH neutro:

  • Se fabrican en polvo y líquido
  • Tienen fuertes alcalosis y débiles ácidos
  • Producen mucha espuma, por lo que hay que atenerse a las instrucciones del fabricante
  • Son más difíciles de aclarar que los detergentes no iónicos

Detergentes catiónicos. Son los detergentes que llevan una carga positiva cuando se disuelven en el agua:

  • Se fabrican con débiles alcálisis y fuertes ácidos
  • Su naturaleza es ácida con un valor de pH menor de 7
  • Hacen poca espuma y cuentan con propiedades anti estáticas

Detergentes con fosfatos:

  • Son bastante cáusticos
  • Se utilizan para ablandar el agua dura
  • Sirven de ayuda para que la suciedad no vuelva a la ropa

Detergentes tensioactivos.  Son  detergentes tóxicos y se utilizan para conseguir mejorar la humectación del agua, haciendo que  forme espuma y logre emulsionar el detergente.

Detergentes biodegradables. Son los detergentes que, al exponerse con determinados microbios o condiciones climatológicas, se degradan en un corto período (que va de horas a semanas).

Detergentes no biodegradables. Son los que llevan contenidos químicos agresivos, entre los que se encuentran los fosfatos, toxinas, partículas plásticas, de vidrio o metal:

  • Son los más contaminantes puesto que cuando entran en contacto con el agua cambian su composición, favoreciendo la proliferación de algas
  • Una vez las algas van muriendo, se descomponen y consumen oxígeno, provocando la extinción de gran cantidad de especies acuáticas
  • Su uso es tanto doméstico como industrial
  • También son usados en los plaguicidas y formulaciones específicas para la dispersión en aquellos casos en los que ocurre un derrame de petróleo
  • Los detergentes cuyo contenido de fosfatos es alto, como el fosfato trisódico, se utilizan para la limpieza del polvo de plomo, polvo que tiende a acumularse en los huecos de las ventanas y en las superficies de alta fricción

Fosfatos

Cuánto contamina el detergente el agua

Determinadas cantidades de detergentes son susceptibles de producir efectos tóxicos en cualquier medio acuático, lo que afecta igualmente a los biodegradables, si bien estos últimos contaminan menos, aunque lo cierto es que en cantidades considerables también acaban por afectar el agua.

Pese a ello y sin lugar a dudas, son los detergentes con altos contenidos en fosfatos los más peligrosos para el medio ambiente, favoreciendo la proliferación de algas en agua dulce.

Ya hemos aludido a que las algas comunes consumen el oxígeno preciso para la vida acuática, de modo que acaban dando al traste con las posibilidades de vida de muchas especies.

Los detergentes que contienen fosfatos tienen a su vez fósforo y nitrógeno, que son los nutrientes básicos para el desarrollo de las algas. Por esta razón, estos detergentes ya han sido prohibidos en países como Noruega, Alemania, Italia o Austria. En otros países, como por ejemplo Suecia, se ha solicitado a los fabricantes que propongan alternativas de detergentes sin fosfatos.

En el caso concreto de España, son más del 50% de los detergentes los que contienen fosfatos.

En la medida en que los mismos ayudan a ablandar el agua, su uso está más extendido en aquellos países en los que las aguas son duras, como Italia y España, aunque la composición tóxica de estos compuestos está fuera de toda discusión.

Los detergentes para limpiar vajillas, sin fosfatos

Aunque hace ya mucho tiempo que se conocen alternativas a estos nocivos detergentes, la Comisión Europea ha tardado más tiempo del deseable en adoptar medidas destinadas a la prohibición o limitación de la presencia de fosfatos y otros derivados de fósforo en los detergentes.

Desde el 1 de enero de 2017 y siguiendo la estela dejada por los detergentes para lavadoras (en los que el uso de estas perjudiciales sustancias estaba restringido desde julio de 2013), los detergentes para lavavajillas ya no pueden incluir fosfatos en su composición.

A partir de ahora, estos productos habrán de recurrir a otras sustancias que, en normales condiciones de uso, no supongan riesgo alguno para la salud humana ni su entorno. Se acabó tener que leer su etiqueta en busca de la presencia de unos compuestos que debemos esquivar por el bien común.

Otros elementos contaminantes que te pueden interesar:

El fosfato en el agua, vídeo sobre su impacto en el medio ambiente

Fuentes y Referencias

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